Quemaduras por Ácido

“Quemaduras por ácido”

En los últimos meses, repetitivamente, se han venido presentando cada vez más las quemaduras por ácido, por lo que es bueno saber cómo se comportan dichas lesiones, la gravedad que pueden alcanzar y cuál es su manejo inmediato.

Hay que mencionar que la piel está compuesta de tres capas que se denominan epidermis, dermis, e hipodermis —del exterior hacia el interior— y mientras más se acerque a la hipodermis más grave es la quemadura.

Se considera que las quemaduras de primer y segundo grado superficial, aunque requieren tratamiento, no presentan mayores secuelas, es a partir del segundo grado profundo que ya presentan secuelas que requieren intervención quirúrgica reconstructiva.

Cabe anotar que las quemaduras son progresivas, es decir, siguen evolucionando en grado de profundidad, por lo cual es muy importante las medidas que se tomen en el lugar y momento de la quemadura, para disminuir la gravedad de lesión y por ende las posibles complicaciones como la muerte.

Las quemaduras por ácido se han incrementado como un modo de violencia y se presentan sobre todo en la cara, cabeza, cuello, pecho y manos.

Dependiendo de los factores como el tipo de ácido, cantidad, área, superficie corporal, compromiso ocular, pueden o no generar secuelas y siempre requieren atención quirúrgica reconstructiva.

Qué hacer después de presentarse una lesión con ácido

– Sepárase de la zona o del agente causante de la herida.

– ‘Cooling’. Se trata del enfriamiento inmediato de la zona afectada, simplemente con agua lo más rápido posible. Exposición de la superficie quemada al chorro directo durante un periodo de 10 a 15 minutos como primer recurso. Es una medida muy importante para evitar que la quemadura avance en profundidad.

– Proteger la zona quemada con una tela limpia y no compresiva.

– Si la quemadura es muy extensa en superficie, cubrir a la persona para evitar la hipotermia.

– Transporte rápido hacia el centro medico especializado mas cercano.

– No aplicar ungüentos, medicinas o sustancias como clara de huevo, panela, café, saliva, sávila, etc. Tampoco hielo ni desinfectantes tópicos —isodine, merthiolate y la sulfaplata—.”

 

Por Dr. Julio Alberto Zuleta Mora

Cirujano Plástico, Estético y Reconstructivo

Cirujano de la Mano, de Quemados y Microcirujano